lunes, 20 de julio de 2009

La partida.

Nadie le dijo esa tarde,
que se quemó marrón:
una melena distante
que el viento despeinó.
Se detuvo en sus pupilas
al arribo del invierno,
más se fugó escondida
de los brazos y del cuerpo.
Lo lloró en las calles,
en los bares y cantinas
cantando su nombre,
vomitando su miedo.
Caminar cansada y dormida
un tren imaginario
una mordida de hierro.
Caer desmorecida
que la violenta embestida
la lleve a otro infierno.
Es otro durmiente en la vía
de diazepan y anfetaminas,
a licor, etílico y viejo
los delirios de una suicida
entre cartones mugrientos.
Se cerraron las salidas
en cuarentena los puertos
las sirena de la partida
le trasmutó los recuerdos.
Nadie le dijo esa tarde,
mar de fuego que le quemó
haberlo llamado a gritos...
hasta quedarse sin voz.


sábado, 11 de julio de 2009

En el Amazonas

Hoy puedo ver la lluvia
resucitándolo todo
¿Es igual a otra lluvia?
¿o es sólo una lluvia de agosto?
siento potentes
las raíces de árbol
mojadas las ramas,
batientes las hojas.
La corteza se empapa
de miles de gotas
se mezclan con vientos
y escamas de flora
Arriba el firmamento,
más antes la copa
los jilgueros recubiertos
por el follaje y la sombra
las ramas crecieron
y crecerán más ahora
veo un hombre maltrecho
escucho la sierra que troza
aterido en el aguacero
le veo luchando a solas
tiene débil el cuerpo,
tiene heridas muy hondas
como hachazos en mi tronco
pero a él no se le notan
me mira y yo lo veo
se acerca con su sierra y corta
mientras tiemblo al caer, creo
que en la lluvia él también llora.

una taza

Cantame una canción de cuna en mi cama,
habla de noches de luna por la mañana.
se evapora el rocío en las persianas,
cómeme a besos por donde vayas.
llegarme a tu bosque y ser tu hada
bailando lento sobre tus ancas.
toca mis pechos y mis montañas
volcanes de fuego, por donde pasas.
bésame el cuello, muerde mis nalgas
tómame en vilo, en cabalgata.
cambiar de cuerpo, ser tu gata,
linces salvajes con tantas garras.
hundir las uñas en las gargantas,
lo mismo orgasmo que puñalada.
el caer vencida sobre mi alma,
baja el telón, apaga las brasas.
el ritual termina sin una palabra.
me pongo el vestido, tu sacas la espada
vuelvete a tu ego, cambiate en navaja.
el ritual te hace taberna y yo casa
ser de nuevo mueble, aguja o taza
Ya no soy mujer, vuelvo a ser mucama.

jueves, 9 de julio de 2009

Llueve

Esa mañana, recuerdo:
la lluvia aplacaba
sus palabras tan frías,
perderme en ella
sin escuchar lo que decía.
los árboles tomaban su crueldad
y la volvían semilla.
una hormiga en su naufragio
luchaba por mi vida.
una libelula erránte
señalaba la salida.
más acá, la figura cansada
que el tevisor difumina.
una bata en la cama dormida.
mejor el afuera:
el viento que azotaba
las flores suicidas,
la lluvia marcillaba
de paso y en caída.
así me sentí yo
después de su huida,
como una margarita inerte
bajo el peso de la vida.

miércoles, 8 de julio de 2009

Peregrina

La guardia nocturna de millones de estrellas se dispone a partir.
El cielo ha llamado la más vieja de estas,
que puntualmente se viste al venir.
comienza el desgano de la ruta impuesta,
tras tantos días, semanas..salir
del frío extremo y de las tormentas
este mar de arena que no tiene fin.
creer que es polvo lo que está en las venas
pensando solamente en subsistir.
Un día, tan solo un día,
que no apareciera el sol a derretir.
una vida dibujada en huellas
que se exhiben para desteñir
todo el peso que el vivir enseña:
si el pasado es sordo, ciego el porvenir.
tantas idas y tantos cometas
todos los planes, lo que prometí;
al caer el sol, con plena consciencia
al caer el sol, dejan de existir
vuelvo de nuevo a desandar la brecha
al valle de la luna donde no nací
más me ha nutrido con otra placenta
no me iré nunca, talvez piense así
con la esperanza de una promesa,
de que un día tu querrás venir.
a mirar la luna desde una cresta.
dejándolo todo por serguirme a mí.

lunes, 6 de julio de 2009

El proceso.

Dirías que me he volcado a soñarte,
como una especie de delirio
que me aparta del tormento.
el ir y huir en las horas vacías
por este estúpido anhelo.
la realidad, es en verdad más pasmosa que el silencio.

no me sacarás de entre las llamas,
como un héroe tiznado y adolorido
con la carga de penas que no se sabe que poseo.
No te erigirás como el gigante,
al fín bueno de algún cuento.
tu no estarás.
no me abrirás mis ramas,
no traicionarás tu sueño.
ya no me sirven plegarias,
mi inexpugnable viajero.

Yo imagino tus ojos,
me avanico con tu pelo,
y al final de toda el drama,
y de tanto movimiento:
esto no es más que la trama
de un espantoso proceso.
Me lo invento todo,
mi vida no es más que eso.
Un oceano de arena perdido
entre tantos miedos.
columpiándome en la espiral escarchada
de tus miradas de hielo.
Que perdedora!
sería mucho pedir
para un caballero de duelos
que baje los libros y me vea a mí,
una tosca dulcinea de pueblo.