miércoles, 26 de agosto de 2009

La Roca

Quisiera ser una piedra
repleta de musgo y tierra,
que estática permanezca
entre lo verde de una pradera.
Que no salga del olvido,
de entre cualquier piedra.
gris, empapada del rocío
en la mañana serena.
Que no llore, que no sienta
sólo un figura de hastío,
que entre el pasto se pierda.
Que no muerda el viento frío,
que no huela a primavera,
sin necesitad de alivios,
sin que la soledad la hiera.
Que no requiera abrigo
escondida sin gloria ni pena,
pequeña, sin ningún brillo
¡fuerte, ruda, perfecta!
Si pudiera ser yo algo
¡¡Quisiera ser una piedra!!




sábado, 15 de agosto de 2009

Utero

Odiaba las golondrinas,
porque presagiaban el invierno.
Y se llenó de otoño
viviendo impacible,
por el todo de lo etéreo.
Yo jugué con sus manos,
lánguidas aves en descanso
Plumaje en descenso.
¿para qué luchar?
Ya no pude hacerlo.
Débil cuerpo encogido
maldecido mil veces
dentro de un oscuro vientre.
puños que golpearon
las membranas no formadas.
Sus gritos resonaron
en la bóveda silente.
Para su desgracia
llegué esa mañana,
tiñendo de amargura sus sueños.
hubiera querido gritar y golpear,
hacer sufrir de nuevo
Y lo hizo ...
Al pasar el tiempo.
Sé que no fuí
una semilla germinada
al cariño de dos cuerpos.
Salí de entre sus piernas
como castigo del cielo.
Y se fué una mañana
y no me dolió verlo.
Me quedé serena, cansada
quise reír, cavar su agujero.
Entonces me volví victoriosa
libre de su mirada de hielo.
Pero me dijeron los días
que odiar no era bueno.
Por eso no la odio,
ni tampoco la quiero.
No la extraño,
ni me duele que esté lejos.
Y lo único triste de ésto,
es que en su lápida gris
sólo las golodrinas

la lloran cada invierno.









martes, 11 de agosto de 2009

Mi lobo estepario

Yo no te amo.
las cenizas que dejaste se esparcieron como un reguero de estrellas en la noche desierta.
mis fuerzas se fueron con las cenizas.. sentada sobre este monumento de arena, pienso en ti, como si fueras un terrible presagio.. La mirada se pierde en la el paisaje gris.
He llegado tan cansada a ningún lado! En cada momento el desenlace se acercaba a susurrarme al oído maldiciones antiguas, letanías; recordándome una soledad absoluta.. advertencias de ancestros, maldiciones gitanas.. No las escuché.
Yo no lo amo les grité y el eco rebotó en la soledad como una lágrima en la penumbra.
Un trueno desgarró el cielo de cemento con manchas de estrellas de plata, que colapsaron a mis pies..
Los escombros de la caída golpearon con estruendo mis recuerdos y quise correr..
no te amo.. ¡pero cuánto te he necesitado! con un egoísmo puro, de hierro que no quiero reconocer. Soy un demonio envuelto en sonrisas, haré daño si puedo .
Con tu permiso te mataré despacio con caricias de pecado, te hablaré de bosques mientras
te hundo en una mazmorra de inseguridad y miedo, donde llorarás desolado... hasta entender que...
Yo no te amo
El llanto de esta princesa guerrera no te dará trabajos. Cinco lunas más y todo habrá terminado..
Volverás a tu mundo y yo a mi estrado. Espera solo este tiempo, no me odies si te extraño..
El peso de este sentimiento que no he desifrado, me llena de grietas el corazón destrozado.
De rodillas sobre la cripta de un joven soldado Juro olvidar tu sonrisa, mi cruel lobo estepario.













miércoles, 5 de agosto de 2009

La caída.

Cómo fue?.. no lo recuerdo
El deseo en las venas
que el licor despertó
cada parte que tocó
reverdeció en primavera.
El más ínfimo temor
colapsando en la escena
el placebo de la unión
amordazando la consciencia
las caricias que tejió
en mi alma y mi caderas
No recuerdo.. no era yo
que más da si yo fuera!
las heridas que sanó
se abrirán cuando no vuelva.

Trazos

Me quedé esa tarde mirando
la calle desierta y callada
esperando con un llanto
supendido en luna blanca

Me quedé amarrándo
una sonrisa cansada
los enlazados brazos
uno sobre otro olvidados

Me quedé divisando
una hoja elevada
ya muy rota por el viento
que con vuelos la quebraba

Me quedé sin más ruegos
sin ameceres ni mañanas
con un jardín de luceros
tiritándo en la ventana.