martes, 23 de marzo de 2010

Vanidad

Si pudiera ser la ola
tranquila del mar
o la roja amapola
que besa el viento al pasar.

Si yo fuera bella
el más hermoso ser,
una amazona perfecta,
un lucero hecho mujer.

ser como el sol
o una piedra preciosa
tener ese otro Yo
que no han de pisar las otras

si yo fuera bella, más aún
que el amanecer !!

Si fuera bella, si fuera!!
tu me podrías querer
si en vez de barro
fuera yo estrella.
si en vez de lodo...

fuera mujer !!!











lunes, 8 de marzo de 2010

Mujer

Mujer, tosca herramienta de trabajo
acostumbrada a obedecer
sus pies desnudos en el barro
el sudor en gotas por la piel.
Encorvada silueta callada,
caminándo con firmeza
por la tierra empedrada
lleva sus carga con fuerza.
Sus pies como árbol
de raíces profundas
venas que brotaron
y no florecieron nunca.
Rígido destino que seguir
nómada ilusión
hijos, sangre que parir
una vida sin razón.
Llagas de piel cansada
quemante hastío al sol
muralla de tez quemada
que nadie derrivó.
Es cuan esfinge pura,
rústica estatua de carne
con la mirada dura,
con un retumbo en la sangre.


martes, 16 de febrero de 2010

si acaso no lo sabes

Vete, si tienes prisa, vete
no soy de dos minutos y ya
todo lo que puedas hacerme
lo han intentado los demás.

No me gusta que me llames
si no me puedes nombrar.

Date cuenta: en este cuarto
no se tiende la cama,
la luz no se enciende,
ni el orgasmo se regala.

Puedo parecer tu amante
en realidad soy tu esclava

Si te cuento mi historia
podrías ser mi aliado
no necesito caricias
para que te sientas amado


Yo más que desnuda,
nací llorando.

Tengo poco para dar
si no te lo mereces
te quitaré lo que tienes
más lo que me debes

No me beses si no sabes
no me culpes si no puedes.

leeré tu mano,
esta línea no miente:
volveremos a separarnos
en el día de mi muerte.

Madame Hipocrecía.

De un tiempo hasta aquí,
el invierno se ha cambiado.
las lágrimas como el mar,
hacen surcos
como la cal.
Este verano glacial
que no disfruté,
que no compartí.
cuando el mentir
no engendra un engaño.
se puede hasta dormir
en los bares, en los baños,
con el fin de aplacar
las quejas hormonales
en las miradas de un extraño.
ya no me doy cuenta
si el infierno espera por mí
o es el cielo este sótano
de cerveza y cigarrillos mentolados .
No disfruto si no estás
pero te cambio por otros
para poder encontrar
lo que no tienes en ninguno
de los demás...
con la promesa
de no repetir,
el juramento
de no transigir,
de no perdonar
no alcanza para evitar
que al fin y al cabo, al final
mi juventud se irá
de juerga con todos.








viernes, 30 de octubre de 2009

Desde Atacama

La calma. El viento se ha dormido bajo estrellas llameantes en galaxias lejanas. las admiro atónita desde la cresta de una duna inestable. La soledad que encierra este desierto se ha tornado extenuante y pesada. El frío se tatúa sobre mi piel pero no lo siento. Por alguna razón pienso en ti y tiemblo... te has ido. ¿Dónde estás para ir a buscarte? Te haría dejar ese abrigo pesado que llaman miedo tirado en la civilización. te traería conmigo, hablaríamos de tantas cosas, me miraría en tus ojos, tocarías mi piel con tus dedos tímidos.. yo te besaría en los labios cerrando los ojos para no despertar.
No, no estás. Te extraño. ¿porqué si no existes? ¿acaso te he visto? mi cerebro murmura desde dentro.. tengo derecho al ateísmo, a permitirme dudar de tu existencia. ¿Acaso te he creado a punta de tristeza? ¿serás tal vez el eco de un sueño?
Yo sé que no. Todos los días te veo hablar con extraños con vidas presurosas. Te leo. Eres mi Dostoyevski , con el corazón hecho un puño pasando vivo por un mundo atestado de muertos. Mi Tolstoi, cansado de injusticias, patriarca de anhelos.Eres mi amante, mi espejismo. El derecho a creer en tí me quita todo recelo.
Me olvido que no te piensas lo mismo, que quieres pasar de lejos. No te vayas. Espera, podemos hacer un trato uno de amigos. Te vendré a buscar todos los días a la misma hora, digamos que a las cuatro. Llegarás y estarás ahí sin decirme nada.. yo vendré a tu encuentro y estaré sentada hasta que me tomes confianza. Te domesticaré como hizo el principito con el zorro y seremos partícipes de un secreto.. Pero tienes que venir, porque si no, no será posible nada.
No eres libre ¿y qué? si tu corazón está atado en algún sitio, me sentaré a su lado y hablaré con él horas, aunque no pueda correr conmigo por el campo, lo acompañaré cuando se sienta solo y le contaré mi historia, le enseñaré cómo guarecerse de las tormentas, como recoger los guijarros y saborearlos, como evitar la erosión del alma en una tarde olvidada. Dejame intentarlo.
Vuelve.
Cuentame tus heridas, tus nostalgias, tus temores
en los acantilados de tus desiertos fríos, glaciales celestes.. Te haré mío sin que te enteres. Haré de ti mi cántico, mi amante, mi deseo, navegarás en mis mares, descubrirás mis montañas y mis continentes, no necesito más que mi mente. ¿Tu? No necesitas ser más que un hombre terrestre.









jueves, 29 de octubre de 2009

Navegando

En el abrir de una ventana,
las emociones y las carencias
se voltean a vernos
con tan sólo un botón presionar.
No soy de carne, no soy de hueso
no tengo vida que proclamar.
no eres de plástico ni de cemento
ni te impulsa la soledad.
las metas, como las nubes
de escalera de piedras de sal.
y si tus labios de carne ajena
deboraran mi manglar.
yo te tendría,
tocando tus poros...
traspasándo mi lumbral.
más presintiendo la caída,
desde la caja de metal.
la pantalla no refleja
lo que el dolor empieza a formar
que todo se transfigura
y cuando el hombre ideal
apaga el interruptor de sus sueños

yo dejo de respirar.



miércoles, 9 de septiembre de 2009

Una despedida

Amiga, yo le dejo la vida
y no quiero la esperanza,
esa no la resucita
ni siquiera las palabras.
Le dejo los años buenos,
repletos de tardes,
de sentarnos en los patios
contemplando grises calles.
le dejo, amiga mía,
su montaña de reproches,
las noches en vigilia,
el miedo a su rose
y de amanecer aún viva.
No es que él sea malo:
yo no lo supe entender,
apartó de mi cuerpo
los dardos...
pero me hirió sin saber.
Que se quede, amiga
con mi fiebre de mujer,
con mi inocencia marchita,
que él se tatuó en la piel.
Amiga, le dejo momentos
y sus besos secos de amor
le dejo todo, pero los sueños...
¡Esos me los llevo yo!