lunes, 8 de agosto de 2011

De un hadas y mortales

Tenía tatuado en sus brazos el rugido del mar,
con el esfuerzo de la ola que vomitaba el agua, lo conocíó.
algo en sus alas se extremeció al verlo jugándo
entre la espuma.
él le habló, ella entendió, le respondió sintiendo el altar de sus ojos
abatidos por lo incierto...jamás..

La tarde en eterna muerte, prendida en la hoguera del ocaso..
se enamoró de sus palabras seguras, llenas de la vida...
la vida que no vería, que no compartiría jamás con ella..
Jamás...pensó que era lo mejor...

Le extrañó entre desvelos de alba repletos de nostalgia,
convulsionando en sollozos agonizantes..
por más que huyó de la tormenta, de la sensación de périda..
de caída libre... muerte segura hacia el vacío,
de esa enfermedad incurable que nos pierde hacia el infierno,
hacia ese ardor en los ojos, ese palpitar de insectos en las entrañas...
Lo imposible de su recuerdo, la extremeció de tristeza.
No podía ser, se dijo.. no sería jamás..
él era sólo un mortal... la razón impasible gritaba eso, Jamás..

jamás, se burlaba el aire en sus oídos al volar...
jamás, gritaba el eco de los riscos nevados...
jamás, jamás, decían las espigas columpiadas...
Jamás podria ser... el hombre pertenece a la mujer..
No es posible, aullaban las sirenas del navío perdido..
pero por unos instantes... por segundos talvez,
ella estaba segura, por un momento..lo fue...

lunes, 6 de junio de 2011

Un día común

Y ella y sus dedos bailaban con: la escoba...
el labial
los cabellos
la pulpa
el pecho
el sexo
el dinero

Él con los dedos aprisionaba: El volante
Las llaves
el abrigo
la perilla
el arma
el teléfono
la reja...

lunes, 7 de marzo de 2011

Giovanna Gassion

Nace bajo una farola como un sol, cuando la noche se hacía lluvia. El acróbata indigente se fugó perdiendo la apuesta contra el licor. Ya no hay más que miedo. Entre prostitutas, creció tomando vino del biberón.
Jamás la conocí, no la ví encenderse en disputas contra policías mientra cantaba en las esquinas el gorrioncillo sin telón.
Después se hizo famosa dinero, manicura y champagne... El amor, como una catástrofe se apresuró a rescatarla de momentos felices, para flagelarla ante el fuego de lo inminente...
Gritó ¡Marcel! quince años el nombre impronunciable entre multitudes insaciables...
Las luces taladraban las pupilas.El temblor de las manos, el derrotero de los años, la decrepitud de su juventud lacerada con morfina.
Lentamente, las heridas supurantes de su corazón, abrieron surcos infectados. la involución, la transformación de sus años dorados en el paisaje oscuro de un bosque en ruinas.
Octubre ya sin ella , las canciones sonaron a diario... Hoy un París altivo, se inclina ante su paso...



martes, 22 de febrero de 2011

Aquí

Nadie duerme,
en la ciudad dormida.
Nadie besa,
en la ciudad perdida.
Nadie sueña,
en la ciudad sin vida.
Nadie vive,
en la ciudad suicida.
Todo se permite,
en la ciudad prohibida.
Nadie abraza,
en la ciudad marchita
Nadie extraña,
en la ciudad destruida.
Nadie toca,
en la ciudad podrida.
Nada se erige
en la ciudad en ruinas.
Nadie llora,
en la ciudad temida.
Mi corazón germina
en la ciudad roída...
Nada es cierto
en la ciudad mentira.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Salidas clausuradas

Aférrate a mi como a la vida,
como el árbol a la tierra,
con tenazas, con fuerza.

Aférrate a mi falda sin cautela
como la sal al mar,
cuando te finja indiferencia

Recuestate en mi pecho
en el zumbido tardío de la espera
si dejo tus brazos, amárrate a mis piernas.

Cuando quiera huir
rómpete en pedazos,
ciérrame la puerta.

Líbrame de mí,
de mi inseguridad, mi armadura,
y el tabú de la entrega...

conquista mis miedos
sin que me de apenas cuenta
destroza el recuerdo, anula mi consciencia.

Después, quizás después
no necesites estar cerca...
entonces te buscaré en el aullido de mi pena...

miércoles, 27 de octubre de 2010

Centauros Asesinos

Dejé de creer que venían en paz
mucho después de iniciados sus ritos...
porque los vimos como dioses
mitad hombre, mitad caballo.
Hombres blancos de tierras lejanas
en medio del mar, como apariciones.
Se llevaron el oro y robaron la plata,
burlándose de nuestro idioma
en lenguas extrañas;
De rodillas debíamos hablarles,
sin mirarlos a los ojos, con la frente baja..
Trabajábamos las tierras antes nuestras
como bestias de carga.
Tenía un esposo y tres hijos
calcinados están en la aldea incendiada.
Ellos me buscan por la montaña...
la herida los traerá a esta cueva
más no entenderán,
pues dibujos de sangre es mi historia narrada.
Antes de morir les pido
recuerden, ellos probaron
en nuestra carne
el filo de sus espadas.
No olviden nunca,
aun si ellos lo cuentan con otras palabras.
Si lo olvidan en indiferencia,
si nada cambia por nuestra causa,
la sangre de estos indígenas
que la tierra clama,
sea cobrada sobre tus hijos
que pagarán masacre y matanza...




lunes, 4 de octubre de 2010

India sin tí.


Desde que te fuíste, prometí no volver, pero nunca cumplo mis promesas...
Calcuta huele a basura, está desparramada por las calles y es parte de la cultura. El calor te quema los huesos y te deja inerte ante el peso de una mochila desgastada de dolor... Teresa besaba moribundos que a la vez eran besados por moscas autóctonas de ese lugar, como las vacas sin ordeñar.. Llegué en un viaje de luna, acariciándo tu barba incipiente y riéndome como loca de todo y todos. Ahora no tengo más remedio que reírme de mí. Nosé como la vida, rueda de carrusel mal engranada, me tiró a este punto perdido, tratando de revivir aquello  que la esperanza no deja morir...
Harta del olor a tabaco y comida picante me largo de aquí.


El tren a Darjeeling bramaba de angustia por colinas impensables. la montaña se comía el gusano de hierro que enterraba su peso sobre los durmientes. El mismo sentimiento me acompaña a no dormir, a mirar por la ventana una cascada verde que dejaría atónitos a los demás, mientras yo no percibo más que el eco del paso de los recuerdos. El tren literalmente, se pierde y nadie pretende saber dónde está.
Al llegar todo es diferente, pero intensamente igual. Los cafés impecables bajo sombrillitas de solterona, la mansa agonía de no verte por ningún lado, la realidad de la montaña me grita un adiós... Lloré de nostalgia hasta quedar dormida, sobre el piso del cuarto de hotel que da a los Himalayas.

Nepal... Desde monasterios budistas hasta tiendas de mochileros. El alivio de la marihuana que venden en cada esquina no me durmió la razón. Las carreteras con grietas al infierno, sobre riscos de miedo, te dejan la consciencia perpleja con signos de admiración...
los zancudos, los calores, la ciudad es de occidente por elección.
Me canso del barullo de las voces, de la insanidad, de estar acompañada en cada momento en esta ciudad, que vende a precio de oro la soledad. Katmandú no dejaba de llover y me devolví de la estación.

No debí regresar jamás... Esta idea  de verte en todo lado,mientras recibo picaduras de zancudos como jeringuillas de heroína en los brazos. No tiene caso, el recuerdo me asquió, el dolor me contaminó... Huí de ahí, lo antes que pude con una herida infectada en forma de corazón.